Hubo una época en que un equipo llamado Santa Justa Galaxy desplegaba por los campos un gran fútbol e infundía respeto y temor a sus adversarios, pero esa época ya es historia. El SJG ha muerto, siendo la victoria de la semana pasada el canto del cisne de un equipo y club que tienen que desaparecer para renacer.
El partido no tiene casi nada que comentar. Otra vez falta de compromiso y efectivos y debacle generalizada a pesar del esfuerzo de los jugadores, unos jugadores que se han visto abandonados por sus compañeros y han hecho lo que han podido, e incluso más, y sin ningún reproche.
Porque no es normal que en un equipo de 14 jugadores aparezcan los fijos de siempre (Agustín, Antonio, Chema, Isi, Mauri, Noel y Jesús) y a raíz de ellos haya que rezar porque aparezca alguno más para poder disputar un partido con algunos cambios y así estar todo el partido al 100%. Así se ganaban los partidos antes, pero la complacencia y la falta de unión en el vestuario han llevado a una crisis irreparable e imparable.
Y es que deberían rodar cabezas. La humillación del partido de hoy debe hacer reflexionar a jugadores, entrenador y presidente. La brillante 1ª vuelta de 1ª división se echó al traste y entonces no se actuó de forma ejemplar, esperando que ahora sí se actúe así.
Además, en el partido de esta jornada, algún miembro del equipo tuvo que poner dinero de más para poder pagar (Isi, te debemos un par de cervezas), porque al acabar el partido algunos se van con las prisas y sin pagar, como si la cosa no fuera con ellos. Y eso si que es inaceptable.
Afortunadamente, de los errores se aprende aunque uno no quiera, y esta directiva, el entrenador y los pesos pesados del vestuario también. Las decisiones que se tomarán (o no) en los próximos días (abandono de la liga, despido de jugadores y creación de un nuevo equipo) podrán ser justas o injustas, severas o desproporcionadas, pero sinceramente son necesarias. Por el bien del equipo, por el amor a este deporte, y porque este equipo fue creado también para poder estar de nuevo con los amigos, pero algunos parece que ese espíritu lo han perdido.
En fin, no hay que ser pesimistas, pero sí realistas. El SJG emprende el camino hacia la sepultura para dar paso a un nuevo equipo que esperemos mantenga el espíritu que un día nos unió. En breve nacerá el GFS (Galaxy Fútbol Sala). Descansa en paz SJG.
Chema